La casa combina el encanto de la piedra tradicional con espacios pensados para descansar: un jardín privado, un gran porche cubierto con zona de comedor y barbacoa, un salón acogedor con paredes de piedra, cocina equipada y habitaciones cálidas y luminosas.
Es un alojamiento ideal para desconectar unos días, disfrutar del jardín, compartir comidas al aire libre o descubrir la zona con calma. Las playas de Nigrán y la costa de Vigo se encuentran a unos 10 minutos en coche, mientras que el entorno invita a pasear, respirar aire puro y disfrutar de la Galicia más natural.
La casa dispone de wifi, aire acondicionado, aparcamiento privado y llegada autónoma. También se admiten mascotas, para que puedan viajar contigo.